11/12/08

Nervios clásicos

Pasión inigualable es lo que genera en nuestro país un encuentro clásico como el que hace ya un tiempo protagonizan más de 100 años de aguerrida rivalidad. Peñarol y Nacional siempre están buscando el título, pero los técnicos saben que de no lograr el objetivo principal el clásico es el plan B antes de ser indefectiblemente, destituidos de su actual cargo. Planteo una pregunta que pocos se hacen: ¿es esto natural?.
Los hinchas le dan una importancia excesiva al clásico, ya que cuando uno se corre de la posición de fervoroso hincha se da cuenta cuan insensato esto es. No es más que un partido más que como apasionados del fútbol que somos tenemos tendencia a elevar su importancia a nivel poco vistos en este mundo.
Probablemente este fenómeno empiece cuando el consejo directivo se deja llevar por la hinchada, la cual siente que tiene un poder desmedido. Ahí es cuando se les va de las manos a los dirigentes y quién echará o le dirá que se quede al técnico no será el presidente sino la hinchada, "la gente de fútbol".
Esperemos este clásico sea la excepción y que tanto Saralegui como Pelusso sigan, o eventualmente se vayan por sus aciertos o errores y no por la gente. El clásico será una fiesta y esperemos los técnicos de ambas escuadras lo puedan sentir así aun después de la culminación de la contienda clásica.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Datos Personales