24/12/08

Se acabo el alambre por el 2008


Mi segunda columna en Peñarol pa' Todo el Mundo es para hablar de este tragicómico fútbol uruguayo, que viene de parche sobre parche, de remiendo en remiendo hace 10 años (capaz que más), pero en fin, siempre se encuentran “soluciones” que tiran la pelota para adelante en una mentira de profesionalismo de clubes que reiteradamente escuchamos no tienen ni para el agua y que no admite más de 12 cuadros en primera pero como hay que jugar y vender, son 16 más todos los de la Segunda División “Profesional”, siempre se amenaza con el campeonato que no empieza, pero siempre aparece la plata y empieza, como el Apertura 2008 que se hizo a pocos días de terminar la Liguilla, con equipos sin pretemporada.
En la segunda fecha, ocurrió un hecho que marcó el campeonato y fue la suspensión de Prudente del partido de Nacional frente a Villa Española, porque los tricolores no estaban en la cancha 15:30, hora fijada para el comienzo del mismo, que derivó en un primer momento en que Nacional perdía ese partido, pero la dirigencia tricolor consiguió con la pasividad de la de Peñarol, tras 90 días de discusiones, apelaciones, recursos de nulidad, aclaración, con el pasaje del expediente por cuanto tribunal hay en la A.U.F. hasta que finalmente el Tribunal de Contiendas, tribunal al que bregó Peñarol para que fuera el expediente, dio el fallo al partido para que se juegue… “lo atamos con alambre, lo atamos”, aunque antes de ese fallo, al termino del partido Danubio 1 - 0 Nacional, hubieron incidentes que empezaron hinchas del club que se auto-denomina como “culto y diferente”, al igual que a la salida del frustrado partido con Villa Española mostraron su “cultura” agrediendo a periodistas con la justificaron de que “es distinto porque no estaba delante de la familia”... en definitiva los incidentes en Jardines fueron la gota que derramó el vaso y motivaron a la apresurada paralización del fútbol por 15 días para buscar “soluciones al tema de la violencia”, soluciones que a las dos semanas se notaron que fueron más problema que el que ya había.
Un martes, a falta de 24 horas para el día que se había fijado para el hiper-comentado encuentro entre Nacional y Villa Española, que se pensó que iban a poco menos que llenarse el Centenario por parte de algún trasnochado, cuando aún los directivos no entienden que cuanto más aparecen ellos, menos gente va a al fútbol porque nadie les cree, entonces se terminó de firmar a las apuradas porque había que jugar ese partido, porque había que jugar un clásico y la última fecha un domingo y porque había que terminar antes del 22 por la licencia de los jugadores y porque podía haber una final y habían 20 días para todo, un acuerdo entre la AUF y el Ministerio del Interior, donde le daba a este último facultades para designar el estadio y horario de partidos que considerase de alto riesgo entre otros puntos, “lo atamos con alambre, lo atamos”… y no pasaron ni 15 días para que aparecieran los problemas.
La última fecha marcaba que llegaran igualados Nacional y Danubio a la misma, con la obligación de jugar a la misma hora ambos partidos, así como los de Racing y Defensor, que tenían (tienen) alguna chance de campeonar.
Danubio y Peñarol, siendo local Danubio marcaría Jardines como escenario y Central contra Nacional, siendo local Central, Estadio Centenario, así paso siempre, pero el acuerdo daba potestades al Ministerio de indicar la cancha y entonces indicó el Estadio Centenario para Danubio y Peñarol y el Charrua para Central frente a Nacional, generando el descontento de los palermitanos que querían hacerla toda en ese partido, con toda razón en los hechos, aunque no en los reglamentos y la ira de Danubio que quería jugar en Jardines, pero se negó la autorización a este estadio por no tener, entre otros, correctamente el alambrado (Foto de Ovación del Diario El País), por lo que esta vez no se pudo “atar con alambre” la situación y colorín colorado, por el 2008 el fútbol se ha acabado, nadie le pudo encontrar un estadio a un partido de 6.000 personas, Central no se quiso mover del Centenario y el fútbol uruguayo pasó otra vez vergüenza a nivel internacional, como con lo del partido Nacional y Villa Española, como el penal de Fénix y Durazno, no se pudo organizar una fecha del fútbol local y queda un campeonato que de por si fue anómalo porque el equipo que iba primero por 90 días no se sabia con que ventaja lo iba, luego cuando lo pasaron en la tabla se suspendió el fútbol y cuando perdió con River, también se suspendió el fútbol y este bizarro campeonato será más anómalo cuando dentro de 60 días se juegue la última fecha y una eventual final con jugadores que jugaron 14 fechas y no jugaran la última en este absurdo fútbol uruguayo, porque no tengo duda que se emparchara de nuevo y se le dará una vuelta de cuerda a este fútbol para que siga andando un tiempo más, total que le hace una mancha más al tigre, aunque ya no quedan más lugares para ponerle una mancha más y el final esta próximo cada vez más, al menos como este fútbol pseudo-profesional.
Feliz Navidad a todos.
Ros.

4 comentarios:

  1. Buen artículo, totalmente de acuerdo

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  2. 1º la metáfora del alambre es digna de un gROSso como el autor del artículo. 2º poco para comentar porque lo dicho por Ros es la lamentable realidad.
    Larga vida a la columna de Ros.

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  3. la verdad de que ros nos esta dejando boquiabiertos jejeje
    es que al concordar en la mayoría de lo que dice como que ni vale la pena agregarle cosas...
    muy buen artículo compañero

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  4. Gracias, un abrazo a ustedes y que Papa Noel ilumine a nuestro ex-coordinador institucional

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