10/4/11

Danubio 0 - 1 Peñarol

"Peñarol no para de ganar" dicen por ahí. Es que más no se puede agregar. No digo por suerte, sino gracias al trabajo, a la humildad y a la entrega de los jugadores el carbonero viene luchando el Torneo Clausura y la Copa Libertadores bastante bien. En puntos perdidos vamos primeros en lo local, mientras que en lo continental ya estamos en octavos de final teniendo aún un partido para jugar. Brillante. Ayer el manya salió jugando con Sebastián Sosa; Matías Corujo, Alejandro González, Carlos Valdez, Darío Rodríguez; Fabián Estoyanoff, Nicolás Freitas, Luis Aguiar, Jonathan Urretaviscaya, Antonio Pacheco y Juan Manuel Olivera.

Digamos que el partido, como se pensaba en lo previo, estuvo muy parejo. Es más, con total autocrítica y objetividad el rival se nos adueño de la pelota y de la cancha en los primeros minutos, pero, debido a que no saben definir más que Peñarol tiene al mejor arquero del fútbol uruguayo, la franja no pudo convertir. Es así, Tabárez con sus problemas con los arqueros, parece que la consigna es citar futbolistas de Europa. En fin, no me meto en el tema Selección, ya me aparté de eso. Volviendo la partido entonces, no pintaban bien las cosas. Pero de a poco, el match empezó a emparejarse y Peñarol comenzó a atacar. Entonces ahí se vieron los problemas defensivos de Danubio. En uno de esos tantos ataques, derriban a Pacheco cerca del área (falta que me deja dudas) y éste, como hacía tiempo no lo hacía, definió notablemente al palo del arquero para poner el único gol del partido. Linda definición de alguien que nos venía acostumbrando a desaprovechar jugadas de pelota quieta. El primer tiempo se va con ventaja carbonera.

En el segundo tiempo entra Nicolás Domingo por su tocayo Freitas, quien se fue con una molestia física. Para el complemento el equipo rival salió decidido a buscar el empate, pero iban, iban e iban y el resultado siempre era el mismo: tiro desviado, despeje de la defensa o atajada de Sosa. Hasta el Señor Frío lo intentó pero (como siempre) no logró vencer al arquero. Peñarol pudo haber anotado dos o tres goles más, pero por fallos totalmente errados, con equivocaciones que hasta nos hicieron dudar de la imparcialidad del línea Casavieja, una y otra vez se cobraban (mal) fuera de juego. Lamentable labor del mencionado línea, espero que Peñarol tome medidas en el caso, porque... ¿qué pasaba si se empataba o perdía el partido? En fin, por suerte no se dio y hoy estamos celebrando una nueva victoria carbonera. En el segundo tiempo también ingresaron Albín y Mier por Estoyanoff y Pacheco.

Lo más positivo fue la victoria, porque los rendimientos individuales no fueron los mejores. A ver, seamos claros. El cero en el arco se mantuvo con una brillante labor de Sosa, que junto con Aguiar, fueron los mejores jugadores del partido. Pero en defensa las cosas no estuvieron tan bien, la fragilidad defensiva no pasó nervios debido a lo malo que son los delanteros de Danubio. En el medio costó mucho recuperar la pelota, se pegó demasiado y nos cargamos de amarillas. Y en ataque, lo mejor estuvo por el lado de Estoyanoff, siendo un infierno en el primer tiempo y sustituído en el segundo. A Olivera no lo asistieron bien y además fue totalmente controlado por los altos zagueros rivales. De mayor destaque fue la definición de Pacheco en el tiro libre que nos dio la victoria, es importante que el capitán de a poco vuelva a tener la presición en las jugadas de pelota quieta que tantos buenos destaques mereció y tuvo en el pasado.



"¿Si la victoria fue justa? Reconozco que si Danubio empataba, como merecía en los primeros quince minutos del segundo tiempo, el partido era diferente. Ganamos puntos que pueden decidir. ¿La seguidilla? De alguna manera se siente. Nos sacó presión clasificar en la Copa con anticipación" autocrítica del entrenador carbonero.

¡¡¡VAMOOO ARRIBAAAAAA PEÑAROOOOOL!!!

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