12/5/11

Peñarol 2 - 0 Universidad Católica (Chile)

Gran victoria carbonera. Por más de que muchos le quiten méritos al triunfo y lo cataloguen de "suerte mirasol", hay cosas que no se hacen con la suerte, y de eso vamos a hablar hoy. Porque decir que Peñarol ganó gracias a la suerte es para aquellos mediocres que no se permiten un análisis profundo del encuentro. Hay que tener en cuenta, además de los horrores del arquero rival, la firmeza en defensa, la entrega, el ataque mirasol, el popular "ir a todas"... es una suma de cosas que obviamente, a veces, es justo que sea acompañada por la suerte. Pero decir que solo fue suerte, yo no lo comparto. El Campeón del Siglo salió a jugar con Sosa, Corujo, González, Guille, Darío, Freitas, Aguiar, Mier, Urretaviscaya, Olivera y Martinuccio.

El primer tiempo no fue muy bueno. Digamos que el rival se apoderó de la pelota y del terreno, pero lo bueno es que jamás supo como atacar a Sosa. Bue... en realidad, tuvo una sola, que no supieron definir. Peñarol no jugó bien, quizás la seguidilla de partidos esta pasando factura, aunque, justo es decirlo, pareció ver al carbonero correr más en el segundo tiempo que en el primero, cosa que habla muy bien del actual preparador físico. En cambio el Campeón del Siglo tiene eso, juegue bien o mal, tiene de momentos que son fundamentales para marcar el rumbo del partido. Y esos momentos están plenamente relacionados con el arquero de la Católica, que tuvo una noche para el olvido. En esta parte del partido es que se concreta el primer gol carbonero, en donde Urreta (que se entretuvo con la pelota o la aguanto un rato) mandó un centro de izquierda que tenía destino a las manos del arquero, pero un defensa, tonta y graciosamente, lo choca y el arquero pierde la pelota dejándola servida para el goleador Olivera, que no perdonó y la mandó a guardar. 1 a o y locura carbonera.

El segundo tiempo se lo vio al rival más agresivo, intentando tapar el horror de su defensa, pero la última zona carbonera, de una y mil maneras, se encargó de impedirle su objetivo. ¿Y el segundo gol? Tranquilo lector... el segundo gol fue también una obra maestra del arquero rival. Digamos que en los últimos minutos los chilenos se volcaron al ataque buscando el empate con mucho desorden y pocas ideas, peeeero, en un pelotazo sin pretensiones, en donde también era para el arquero, el hombre sale mal y todo el oportunismo de Martinuccio para que la pelota, luego de rebotar tonta y graciosamente en el pecho del golero, le golpeara la pierna al delantero mirasol e ingresara en el arco rival. Segundo gol y alegría total para el equipo carbonero, que consiguió una importante victoria para el partido revancha.

Lo mejor del manya estuvo por el lado de Guillermo Rodríguez, impasable en defensa. También es muy destacable la labor de Freitas en el medio, que solo corrió todo y robó muchísimas pelotas. Y Martinuccio, que se ve, se siente muy cómodo en la Copa Libertadores, jodió de lo lindo a la defensa rival y consiguió con mucho oportunismo el segundo gol mirasol. Lo de Olivera es también digno de elogio, con mucho sacrificio, bajando pelotas, recibiendo faltas, colaborando en la marca, y anotando goles... es de las incorporaciones más importantes de Peñarol de este último tiempo, ojalá siga en esta racha...


¡¡¡PEÑAROOOOOOL NOMAAAAAAA!!!

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