20/10/13

Peñarol 0 - 0 El Tanque Sisley Apertura 2013

Penoso partido se pudo ver ayer, parecido a una película de terror de la más baja calidad. El rendimiento de Peñarol parece que va en avance... hasta llegar al punto más deficiente en cuanto a rendimiento refiere, tanto a nivel individual, como colectivo. Uno en la previa pensaba (como muchos) en velocidad por afuera, un equipo dinámico, firme en el medio con el mediocampo mixto, con laterales que suban y apoyen a los volantes por afuera. Bueno no se vio nada de eso, sino más de lo mismo, con un equipo anunciado, que no juega a nada,  y que con facilidad cualquier cuadrucho se divierte con nuestra última zona. Patético realmente. Ayer Gonçalvez formó con Danilo Lerda, Baltasar Silva (40′ Mauro Fernández), Damián Macaluso, Gonzalo Viera, Nicolás Raguso, Sebastián Piriz, Luis Aguiar, Fabián Estoyanoff (68′ Carlos Núñez), Emiliano Albin, Antonio Pacheco (63′ Marcel Novick) y Jonathan Rodríguez.

En los primeros minutos Peñarol arrancó con todo, con la buena intensión de querer llevarse el rival por delante, presionando en ataque. De arranque antes del minuto ya tuvimos el primer corner a favor. Sin embargo el equipo jamás logró funcionar como tal y progresivamente aquella buena intensión se fue desvaneciendo, ganando terreno la improvisación desordenada, los centros espantosos, pases mal errados y faltas innecesarias. Y el rival creció, al punto que en varias oportunidades estuvo cerca de convertir el gol, pero tampoco lo consiguió, más por errores propios que por virtudes defensivas aurinegras.


Entre otras cosas, fue alarmante la descoordinación de la zona de volantes a la hora de presionar, ya que dejaron expuesta a nuestra floja línea de cuatro en más de una oportunidad. Así el 10 de ellos se divirtió pasando la pelota por todas partes, ya que nos superaban en número. Para peor, los laterales jugaron de los peores partidos que, seguramente, puedan tener en lo que les queda de carrera. Tanto Raguso como Baltasar Silva tuvieron una tarde penosa, en defensa y en ataque... hasta errados eran los pases con la mano de un saque de banda. 

Se les dio ingreso al dúo dinámico de la jodita, Mauro tebloqueodeltwitterporquenomegustanlasriticasporpasardejoda Fernandez y Carlos melesionotodoeltiempo Núñez. Faltaba el (hermano del) Japo para completar el trío de la noche. Uno pensaba que con ellos en cancha se podía crear alguna jugada ensayada en los lugares nocturnos, pero no pasaron de la más absoluta intrascendencia. Y el equipo deambuló, estando en la peor de las crisis deportivas de la que no se ve, por ningún lado, alguna ventanita para escapar.

Lo único destacado y que mereció ser gol, ya que fue un recurso individual propio de la excelencia de un jugador que, aún con los años a cuestas, no pierde su técnica, fue el caño de taco de Pacheco, muy parecido al de Riquelme a Yepes en el 2000, pero a diferencia del argentino, Pacheco lo hizo en el área rival, recurso que utilizó para quitarse al rival de encima y poder definir, aunque su disparo con la pierna izquierda dio en el poste. Una pena realmente que no haya terminado en gol.

El equipo, individual y colectivamente, viene en barranca abajo. Pareció que en estos 15 días libres no se hizo nada, porque se demostró lo mismo, incluso peor, a lo que se hacía cuando el DT era Alonso. Mucho para mejorar, cada vez son más las cosas que hay que cambiar, o mejor dicho, con el paso de los partidos son menos las cosas que se vienen haciendo bien, y no deja de ser alarmante, porque pasan los encuentros y Peñarol no logra sumar de a tres.

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