20/11/13

Semana clásica

Digamos que esta semana es distinta a las demás, son los días previos al partido más importante y con más historia del Fútbol Uruguayo. Pero ambas características no las digo por la ubicación de ambos equipos en la tabla de posiciones, porque la presente campaña de Peñarol en este Apertura ha sido realmente patética, de las peores de su gloriosa historia, mientras que el tradicional rival está peleando posiciones de arriba con otros cuadros iguales de chicos. 

Cómo olvidar el último clásico... un dulce 3 a 0 a favor del carbonero nos hace esbozar una pequeña sonrisa, más si se tiene en cuenta que aquellos que disputaron ese partidos son casi los mismos a los que jugarán el próximo partido. Pero... siempre lo hay, por más de que estén casi todos, parece que les ha venido una especie de amnesia colectiva y han venido jugando de la peor manera desde hace varios partidos: irregularidad defensiva, absoluta flojera en el medio de la cancha, y una escandalosa ineficacia en ofensiva. La insistencia de jugar con futbolistas más próximos a su retiro nos ha dejado en este cruel presente. Pero ojo, no demorarán en venir aquellos de "voo locooo, el Tony tiene que jugaaa porque el Tony es Peñaro" o "el Lolo tiene que jugaaa porque e re hinchaa" y varias huevadas más que no nos llevan a nada (la lista es larga, mejor parar ahí).

Pero lo anterior es sin perjuicio de una verdad universal que aunque todos la digan no deja de gastarse: los clásicos son diferentes. Y no es un juego de palabras o la manera de justificar tan penoso semestre, sucede que a lo largo de toda la historia ha pasado que cuando uno viene bastante bien en la tabla y el otro no tanto, sucede que los partidos siempre son parejos y ninguno es capaz de pasar por arriba al otro (son contados los casos excepcionales). Por lo que, si has escuchado hinchas de Nacional confiados, dejalos, que se jodan, porque la decepción será terrible; pero si sos hincha de Peñarol, como la gran mayoría de este país, y no ves con buenas perspectivas al equipo para el fin de semana, tranquilo, porque puede haber sorpresas. Porque los clásicos son eso, el resultado es de lo más impredecible que puede tener este hermoso deporte.

Clásico de 2006, con Diego Alonso vistiendo los colores albos (y seguramente con más de alguna alergia) y Paolo Montero, defendiendo los colores más gloriosos de este país. Como se te extraña Paolo...

Con respecto a la sanidad carbonera, parece que hay varios nenes que extrañaban a los funcionarios y volvieron a ese sector, como el caso de Carlos Núñez, asiduo cliente de los médicos: "otra vez vos acá, loco ladilla" le habrían dicho los médicos carboneros a Carlos y al millón de dólares a su espalda (?). 

Y por último al probable equipo que enfrentará a los albos el fin de semana, todo lo que dije arriba, sobre todo la parte de los futbolistas cercanos al retiro, métanlo en una bolsita y tírenlo al diablo, ya que el entrenador de Peñarol (¿tribunero?) tiene la firme convicción de jugar el clásico con jugadores experientes, por eso parece que llenará de años al plantel mirasol. Hubieras avisado y le poníanos los cortos a Bengoechea... en fin, por el bien de Peñarol y todos sus hinchas, ojalá salga todo lo planificado por el entrenador. ¿Posible equipo? Lo diremos más cercano al partido, ya que aún no están confirmadas algunas presencias...

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