3/2/14

River Plate 1 - 2 Peñarol Clausura 2014

Peñarol jugó con Juan Castillo, Damián Macaluso, Carlos Valdez, Darío Rodríguez; Baltasar Silva, Sebastián Piriz (51′ Sergio Orteman), Luis Aguiar, Pablo Lima (45′ Jorge Rodríguez), Antonio Pacheco; Marcelo Zalayeta, Jonathan Rodríguez (65′ Mauro Fernández).

Ganó el Campeón del Siglo, y hoy por hoy, es noticia. Técnico que debuta no pierde, es una máxima del fútbol, y la verdad, casi siempre se cumple. Hoy se cumplió. Pero estuvo brava, porque a pocos minutos de comenzado el partido, al arquero Castillo sufrió una fatalidad, la pelota se le escapa de los brazos, y Taborda anotó el primer gol del partido. Merecido o no, queda a criterio del lector, el gol surgió por el error del arquero. Pero justo es decirlo, luego de ese horror, Castillo tuvo un buen partido, muy firme a la hora de descolgar centros y muy despierto en los reflejos, desviando todo peligro. Luego del gol en contra, Peñarol salió decidido a buscar el empate, y el encuentro se hizo de ida y vuelta, trámite que sin dudas beneficiaba al rival, por su promedio de edad y porque Peñarol se adelantaba bastante por el gol y quedaba desprotegido atrás. Peñarol tuvo sus chances, muy claras, pero errores en la definición o acertadas intervenciones de Frascarelli, el empate no llegó. 

Para el complemento estaban reservadas todas las emociones. Llegaron cambios realizados por Fossati, buscando más profundidad en ataque, dándole ingreso al Japo, a quien le insistió toda la semana que encarara a su marcador. Y le respondió, porque se mandó un buen partido, con otra actitud, siendo peligroso por izquierda. El partido siguió igual, de ida y vuelta, pero el resultado era el mismo. Entró Orteman para refrescar el mediocampo y más tarde, el argentino Mauro Fernández para renovar el ataque. Acertados cambios, porque Lima anduvo muy por debajo de su nivel y estaba amonestado, este último fundamento también sirvió para sacarlo a Píriz, y Jonathan estuvo muy controlado y algo peleado con el balón.

Como digo, las emociones estuvieron en el segundo tiempo. El empate llega a los 41' del complemento, con una aparición electrizante de Mauro Fernandez, por derecha, que recoge el balón de un rebote, ingresa al área, y define cruzado, venciendo a Frascarelli. Con el partido empatado, se expulsa a Taborda, creo yo, más por las protestas que por una falta que en realidad él no comete sino que la recibe de Darío. Las lágrimas del violento jugador quedaron registradas... y pensar que lo querían traer, típica reacción de un jugador e hincha de un cuadro chico. Con uno más y estimulado por el empate, Peñarol era otro. Se llevó por delante al rival no solo con el 1 a 1 consumado, sino durante casi todo el segundo tiempo. El segundo gol llegó de penal, bien sancionado, cuando Pacheco recibe el balón en el área, domina, y recibe una patada en su pierna derecha. El propio Pacheco lo ejecuta y Peñarol da vuelta el tanteador, ganando un partido que, visto globalmente, no merecía perder. 


Peñarol mejoró, comparado con lo visto en estos últimos meses. Más prolijo con el balón, sobretodo en el primer tiempo, con la intensión constante de jugar por afuera, con Pacheco y Zalayeta asistiendo a los compañeros con relativa eficacia. Parece que estaba de moda en estos últimos tiempos, y lo justificaba la realidad, decir que Peñarol jugaba mal. Hoy no fue así, y es una pena que los periodistas no lo reconozcan. Peñarol estaba perdiendo y era prolijo con el balón, esforzándose por jugar el balón por bajo. Es cierto, dos por tres aparecía un pelotazo, pero cambiarle la mentalidad a un plantel que hace poco tiempo no jugaba a nada, no se logra en cinco días.

Bajo partido de Aguiar. No ligó nada, malos pases, y erró un gol increíble. Malo también el partido de Lima y Baltasar Silva, sobretodo el primero. El lateral izquierdo vencido por los rivales, y al derecho, le cuesta horrores terminar bien una sola jugada. Bueno, no seamos injustos, el increíble gol que erra Aguiar, lo crea un excelente centro de Baltasar Silva. Las cosas por su nombre. Y no menor es la patética realidad del arbitraje, principalmente los líneas, errando constantemente las posiciones adelantadas. O sea, te podrás equivocar en una o dos, pero si te dedicás a eso, no seas malo.

Peñarol ganó merecidamente el partido, porque River no lo supo ganar. Y al que no le guste, que se vaya a llorar al cuartito, como Taborda.

1 comentario:

  1. Lo importante era ganar y se gano. Si bien nos falta mucho, parece que el DT esta tratando de cambiar las neuronas de los jugadores. Comparado con los ultimos partidos del apertura, parece que ahora hay mas aptitud pero falta mas todavia. El DT nos trajo esperanzas, pero TODO depende de los jugadores, llevamos en este campeonato el tercer DT y los mismos jugadores. Esperemos que estemos ante un cambio positivo. Todavia falta mucho, pero tenemos que meter y meter desde el principio. Saludos DEL FLOGUER

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