7/9/14

Defensor Sporting 0 - 0 Peñarol Apertura 2014

Primeros dos puntos perdidos por Peñarol en este Torneo Apertura. ¡Que partido horrible! Mérito casi absoluto para un Defensor que se dedicó pura y exclusivamente a destruir en lugar que construir, tan válido como su opuesto, pero que hicieron defraudar a todos aquellos que esperábamos un buen espectáculo. Y aunque nos moleste mucho no haber podido ganar, siempre es importante no perder, y más en este tipo de partidos donde, sin merecerlo, te pueden convertir algún gol y todo se hace más cuesta arriba.

ALINEACIONES:

DEFENSOR SPORTING: Martín Campaña, Emilio Zeballos, Ramón Arias, Andrés Scotti, Robert Herrera, Lucas Morales (85′ Juan Carlos Amado), Federico Gino, Mauro Arambarri, Nicolás Olivera (78′ Brian Lozano), Adrián Luna e Ignacio Risso (69′ Matías Alonso). Director técnico: Fernando Curutchet. Suplentes: Yonathan Irrazábal, Mauricio Lemos, Leonardo País, Facundo Castro. 

PEÑAROL: Pablo Migliore, Gonzalo Viera, Carlos Valdez, Darío Rodríguez, Alejandro Slva (63′ Sergio Orteman), Sebastián Píriz (73′ Marcel Novick), Diogo Silvestre, Antonio Pacheco, Jorge Rodríguez, Marcelo Zalayeta y Jonathan Rodríguez (64′ Fabián Estoyanoff). Director técnico: Jorge Fossati. Suplentes: Washington Aguerre, Emilio Mac Eachen, Hernán Novick, Juan Manuel Olivera.

  1. Volvió Pablo Migliore al arco mirasol, y su rendimiento brindó sensación de seguridad en el arco. Obvio, el partido de desarrolló fundamentalmente en la mitad de la cancha donde la pelota pasó en el aire y en tierra todo eran patadas. Sin embargo, en las escasas llegadas violetas, fueron todas controladas por el argentino.
  2. En ese mar violento, la defensa mirasol tampoco desentonó. Claro, el reclamo que se le puede hacer a los muchachos de la línea de tres, es un casi permanente intensión de pegarle de punta para arriba a la pelota sacándose un problema de encima, pasándose bien por el trasero la idea del entrenador de jugar prolijamente por abajo. Aunque no es la primera vez que acontece, convengamos también que el partido no dio tregua para el buen toque, y Peñarol sigue con el arco en cero, así que tranqui la banda (?).
  3. Poco pudo hacer Diogo Silvestre y Alejandro Silva por los laterales. El primero, con brazo vendado, se fue arriba con criterio, pero no tuvo la claridad de otros partidos para generar peligro, mientras que Silva padeció un delictivo pisotón de Nicolás Olivera que motivó su abandono de la cancha con esguince de tobillo. ¿El juez? Saludos, bien gracias.
  4. Partidos como estos son altamente gozados por jugadores como Sebastián Píriz, volantes de marca fuertes que tienen como principal característica la lucha, etc... en ese rubro, su rendimiento tiene puntos muy altos. Solo en ese rubro.
  5. Quedaron en el debe todos aquellos jugadores destinados a crear el juego, quienes no supieron o no pudieron eludir la mediocre táctica aplicada por el rival, olvidándose de los muy buenos partidos a nivel individual y colectivo de fechas atrás. El deseo y la esperanza de todos a que solo haya sido un mal partido, Peñarol cuenta con muy buen plantel como para tener rendimientos en ofensiva tan malo como lo visto en el Franzini.
  6. Muy malos los cambios de Fossati. Inentendible la inclusión de Orteman en lugar del lesionado Alejandro Silva, jugadores muy diferentes. Teniendo un partido tan cerrado perfectamente pudo haberse buscando algo más en ofensiva. Lo de Estoyanoff no hay filósofo que lo entienda, un jugador que ni siquiera concentró, terminó siendo la única esperanza ofensiva del técnico aurinegro, teniendo a un jugador de muy buenas condiciones como Hernán Novick, condenado a ver los partidos en el banco de suplentes.Yo que se, para ponerlo al Lolo jugamos con 10, o 9... Y hablando de Novicks (?), el ingreso de Marcel tiene su explicación en la necesidad de salvar a Píriz, quien tuvo un gran desgaste y tenía amarilla. 
  7. Patética, por si fuera poco con todo lo mencionado, la actitud del ser que lanzó una petaca al campo de juego, imbéciles que siguen sin ser erradicados.
El partido fue malo en todos sus aspectos. Malo en lo visto en la cancha, pésimo en los cambios (uno se pregunta a qué vino Juan Manuel Olivera, o qué sucede con Hernán Novick, qué le pasó a "cristalcito" Núñez, etc), paupérrimo el arbitraje (Fedorczuk) dejando impune el juego sucio de Defensor. Fueron dos horas de terror, que esperemos no vuelvan a repetirse. No más comentarios.

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