23/1/16

Feo clima en Los Aromos | Zalayeta se fue. ¿Vuelve?

Cuando uno levantó la copa el 31 de diciembre deseando un feliz año y, como de costumbre, deseando buenos augurios para nuestro querido Peñarol, no se imaginaba ni por asomo semejante situación. A ver, tampoco hay que ser tan ingenuo teniendo presente los antecedentes de nuestro Presidente y sus secuaces para con los técnicos de turno, tratándolos como basura sean ídolos o no.

Pero el despedido repentino de Pablo Bengoechea como técnico de Peñarol ha tenido consecuencias más allá de la molestia de los hinchas y en los comentarios de la prensa. Se podría estar de acuerdo o no con la conveniencia de tener un técnico que en algún momento declaró no saber qué hacer para levantar el rendimiento del equipo, equipo que dejó mucho que desear en la cancha pero logrando el objetivo de salir Campeón del primer Torneo corto. Sin embargo han sido prácticamente unánimes las críticas sobre la forma y el momento en que se desvinculó a uno de los máximos ídolos de Peñarol. Como será de lamentable la situación que ni siquiera en la página oficial del club se ha informado sobre la desvinculación de Bengoechea y la contratación de su sucesor, Jorge Da Silva.

Sabido por todos es que en la tarde noche de hoy Peñarol deberá jugar con Libertad de Paraguay por el tercer y cuarto puesto de la Copa ANTEL 2016. En virtud de ellos los jugadores del plantel principal quedaron concentrados desde anoche para disputar el encuentro. Anoche, justamente, luego de conocida la desvinculación del Profe como DT, los referentes del plantel se reunieron en las instalaciones de Los Aromos. Terminada la misma, Marcelo Danubio Zalayeta agarró sus pertenencias y se retiró de la concentración sin despedirse de nadie ni mediar palabra.

Nadie sabe nada respecto a que ocurrirá con el delantero. Le quedan seis meses de contrato y ya adelantó que a final de temporada se retirará del fútbol. Sin embargo, muchos interpretan que lo que sucedió con Bengoechea pegó mucho en los referentes, principalmente en Zalayeta. Lógicamente, podrido de tanta porquería desde damianito y sus compas, se pudrió y mandó todo al carajo. Algunos se animan a afirmar que es un adelanto del retiro anunciado. Preferimos aguardar más novedades o que el propio jugador lo confirme. 


Increíblemente han surgido voces criticando la actitud del moreno, sobretodo por la contradicción de que los referentes inculquen reglas a los jóvenes y luego las quebranten. Difícil se le pueda inculcar algo a los jóvenes hoy en día con una dirigencia tan pésima, que ni siquiera tiene la dignidad de respetar a los ídolos, ídolos que han hecho grande al propio Club, ídolos, aquellos responsables en que hoy seamos hinchas de un Club tan glorioso y reconocido a nivel mundial. En un clima y situación así, no merece el más mínimo comentario posición tan alejada de la realidad.

Muy por el contrario, actitudes como las de Zalayeta hacen que todavía uno crea que aún existe esperanza en que toda esta mierda cambie. A Zalayeta lo podrás criticar por viejo, lento, gordo, erra goles, frío, silencioso, lo que se te cante... pero tanto adentro como fuera de la cancha ha sido un caballero. Y para los que aún creemos en los principios, en el respeto a los ídolos, nos revienta soberanamente las pelotas semejante basureada con el Sr. Pablo Bengoechea. Y esto es sumamente aplicable a la situación vivida por gente como Gregorio Pérez, Fernando Morena, Antonio Pacheco, Pedro Rocha (a quien nunca le llegó reconocimiento o solidad alguna por parte de Peñarol), etc. La lista es larga. Lo malo es que el protagonista de toda esta hostilidad siga sentadito en su sillón siendo votado una y otra vez por los socios habilitados. La esperanza de ver como crecen los habilitados para votar en cada elección y que el actual Presidente tenga cada vez menos votos, es una luz en el horizonte. 

Porque ser Presidente de Peñarol va más allá de impulsar la construcción de un Estadio. 

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