19/2/16

Sporting Cristal 1 - 1 Peñarol Copa Libertadores 2016

Sabor a poco dejo el debut de Peñarol en la Copa Libetadores en Perú. Muy pobre desempeño del equipo de Da Silva contra Sporting Cristal, en los papeles, el más débil del Grupo. Tan malo que no vale la pena ni ponerle puntaje a los jugadores. Peñarol jugó com Gastón Guruceaga, Matías Aguirregaray, Carlos Valdez, Guillermo Rodríguez, Maximiliano Olivera, Nahitan Nandez, Nicolás Freitas (79′ Maximiliano Rodríguez), Tomás Costa, Luis Aguiar (83′ Nicolás Albarracín), Diego Forlán (70′ Diego Ifrán) y Miguel Murillo. Suplentes: Damián Frascarelli, Gianni Rodríguez, Marcel Novick y Mauricio Affonso.

Sucede que Peñarol jugó el 90% del partido tirado a la defensa, con 8 jugadores dedicados a la marca (la cual fue muy deficiente y violenta durante todo el partido), otro jugador sin velocidad encargado de unir el esfuerzo defensivo con la potencia goleadora en ataque del colombiano. Mucho respeto se le tuvo al equipo peruano, o más bien, mucho susto para jugar de visitante por Copa Libertadores.
Peñarol se llevó un pesto el primer tiempo. Sporting Cristal fue amo y señor del campo de juego, de la pelota, las mejores chances de anotar, haciendo a Guruceaga la notable figura del partido. Sin embargo, con más culo que alma, en uno de esos pelotazos pa'delante buscando a Murillo, este la peina, y juuuusto estaba Aguiar para dominarla, entrar al área, y definir cruzado. ¿Pizarrón o culo? O sea, sin siquiera merecerlo, aunque es cierto que los goles no se merecen sino que se hacen, Peñarol se iba al entretiempo habiendo jugado un partido horrible y con una sola llegada que fue brillantemente culminada por Aguiar.

Era evidente que Peñarol tenía que mejorar en todas sus líneas para evitar perder el partido. Apostar más al ataque, sacar a Freitas que estuvo perdido todo el primer tiempo. Pero nada de eso pasó. Da Silva puso a los mismos para comenzar jugando el complemento, y otra vez la película del terror repetía sus capítulos. Y nos salvamos una, nos salvamos dos, tres... hasta que el rival convirtió el empate. Y hasta pudo seguir de largo si no fue porque Guruceaga tuvo una noche inspirada.

Forlán, de bajo rendimiento, muy solo para crear algo arriba

Recién en los minutos finales, con cambios que no tuvieron tiempo de modificar el trámite, Peñarol fue más peligroso. Mediocre, muy mediocre planteamiento de Da Silva para enfrentar a Lima.

Empalaga sobremanera la conformidad de muchos hinchas en las redes sociales (conducta sumamente respetable pero no compartible), o satisfechos por el PUNTAZO que Peñarol rescató en Lima. ¿Hubo altura? ¿era un candidato a ganar la Copa? ¿Jugaba Messi-Suarez-Neymar-Cristiano-Benzema-Bale y el demonio de Tasmania? Nada de eso, era el Sporting Cristal. Porque sin tener la intención de desmerecerlo, jugó a placer y casi nos gana por pura burreza nuestra. Peñarol perdió la oportunidad de ganar de visitante.

Capaz nos acostumbramos al pensamiento mediocre de que todas las ligas crecen menos la nuestra, que defendiendo podemos festejar algún cuarto puesto de algo. No hay un hincha de Peñarol en el Mundo entero que no infle el pecho hablando de las 5 Libertadores ganadas por el Club, las 3 Intercontinentales contra cuadros inmensos, los dos Quinquenios de Oro, etc; pero sin embargo hoy por hoy parece poco más que pecado capital exigirle al equipo ganarle de visita a un cuadro peruano, condenándonos a aceptar que un empate de visita es un PUNTAZO. No lo es. Dejemos de dar lastima pensando como mediocres. El respeto es para los discursos y para la vida en sociedad, en la cancha hay que demostrar jugando, atacando, queriendo ganar el partido, sin importar quien este adelante, y si nos toca perder, por lo menos lo intentamos. Y sino, mejor quedémonos haciendo fiestitas con tambores en el Estadio o viviendo de los homenajes.

1 comentario:

  1. tremendo! comparto en la gran parte! pero sacale los colores del costadito que te rompen los ojos, tas loco

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