13/4/16

Huracan 0 - 0 Peñarol Copa Libertadores 2016

Peñarol jugó con Gastón Guruceaga, Matías Aguirregaray, Carlos Valdez, Maximiliano Olivera, Diogo Silvestre, Marcel Novick, Nahitan Nandez, Nicolás Albarracín (26′ Tomás Costa), Diego Forlán, Cristian Palacios (77′ Hernán Novick) y Miguel Murillo (82′ Mauricio Affonso). Director técnico: Jorge Da Silva. Suplentes: Damián Frascarelli, Fabrizio Buschiazzo, Andrés Rodales y Luis Aguiar.

Aunque queda un partido en el Grupo 4 (Peñarol vs Sporting Cristal de Perú), se puede afirmar que este empate fue el punto final para una Copa Libertadores totalmente desastrosa para Peñarol. 

Dejando de lado este partido, Peñarol jugó rematadamente mal. El manejo del plantel por parte del cuerpo técnico (haciendo rotaciones cuando las lesiones o suspensiones lo obligaban), la terquedad de no incluir en el medio a un volante de marca, ese sinsentido de no tener zagueros suplentes en los partidos, la nula faceta ofensiva... podrían ser alguna de las explicaciones de papel decepcionante a nivel continental.

Concentrándonos en este partido, Peñarol parecía otro. Jugaba bien, ordenado atrás, y creando constantes jugadas de peligro.. hasta que el loquito pegapatadas que tenemos en el medio le salió el animal de adentró y levanto feo a uno de Huracán, y el árbitro le mostró la roja de inmediato. A nuestro criterio estuvo bien sacada, lo que pasa es que acá el arbitraje es tan malo contra Peñarol como a favor y le perdonan demasiado, sin perjuicio de la campaña periodística contra el pibe de 20 años. Decimos todo.

El equipo de Da Silva se acordó de jugar tarde, cuando estaba al borde la eliminación. Jugamos desastrosamente a la defensiva temiéndole al poderosísimo Sporting Cristal de Perú (?) hasta que en los últimos 10 minutos con el ingreso de Albarracín nos dimos cuenta que era otro equipito peruano totalmente vulnerable. Pero la estrategia fue pésima. Contra Huracán en el Estadio Centenario, un error de Tomás Costa nos costó el partido dado que después de que nos convirtieron de casualidad (vinieron con suplentes), el equipo jamás pudo recomponerse. No hablaremos del pesto contra Atlético Nacional, porque no es necesario. Y ahora con Huracán en Buenos Aires, hipotecando nuestra clasificación de entrada con una patada ordinaria fuera de contexto.

Demasiada falta de respeto de este Peñarol con los de antes, con aquellos que ganaban de local y mordían al rival de visita, de esos que levantaban Copas importantes, yo que se... el honor hacia ellos solamente lo tenemos hoy por hoy en la estructura del Estadio Campeón del Siglo. Hablando de su nombre, poco respeto se le tuvo también.

No, no tuvo la culpa Nandez. Ni Tomás Costa. Ni ninguno individualmente. Todos, absolutamente todos naufragaron en un rotundo fracaso, jugando algo que no es fútbol, con delanteros totalmente nulos para pesar en la red adversaria (Affonso y Murillo los primeros premios), y un técnico que nunca se dio cuenta que esto no es Defensor y que el buen pie se lo puede pedir al Barcelona o Real Madrid pero no a Peñarol, Club que siempre vivió y dependió y vive y depende de un volante de marca fuerte, feo, peludo, malhumorado, malo, etc, que imponga presencia y respeto en el medio de la cancha y defienda, para que luego los que si juegan al fútbol, lo hagan de mitad de cancha hacia adelante. Tanto le costó poner a Novick... los resultados de nuestros pedidos están a la vista. Freitas? Bien gracias.

Lo único destacable de este partido y con esto cerramos por hoy (?) fue la actuación de Guruceaga. Partido de 10 puntos. Sacó absolutamente todo, 100% de seguridad en el arco carbonero, y hasta se dio el lujo de hacer un gol, de esos que Affonso no hace ni deja hacer, ya que fue anulado por falta de ataque del delantero. Hasta los colegas de MARCA dedicaron una nota sobre el joven arquero.


Nada. Eso. Volvemos a dedicarnos en exclusiva al mediocre fútbol local. Hay quienes dicen que siendo Campeones Uruguayos se salva la temporada. No lo compartimos. Millones de dólares en contrataciones, sueldos, comodidades en instalaciones de concentración, todo... para quedar afuera de la Copa con 2 puntos y un solo gol. O para verlo con otros números: de 15 puntos jugados ganamos solo dos, con un gol a favor y 8 en contra. Pero no importa eso, total, lo importante es cantar los 90 minutos, tirar más papelitos, y putear a Nacional, copar allá y acá, llevar banderas y bla bla bla. Peñarol tiene que ganar, levantarse pensando en ganar, y acostarse pensando en ganar, ganar en la cancha, ser Campeón, eso tiene que ser lo único importante. Por eso es el club más grande del Uruguay y de los más grandes del Mundo. Lo demás es relleno. Estamos cada vez peor. 

1 comentario:

  1. Excelente comentario
    Agreagaría que con el profe bengoechea mas puntos sacabamos
    Lo peor es que tenemos una hinchada que hincha por la hinchada y no por el equipo

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