20/8/16

Peñarol 1 - 1 Sportivo Luqueño Copa Sudamericana 2016

Peñarol jugó el partido de vuelta en el Campeón del Siglo con Gastón Guruceaga, Alex Silva (46′ Andrés Rodales), Maximiliano Perg, Bressan, Maximiliano Olivera, Angel Rodríguez, Tomás Costa, Nicolás Dibble, Nicolás Albarracín (57′ Hernán Novick), Gabriel Avalos (74′ Luis Urruti) y Junior Arias. Director técnico: Jorge Da Silva. Suplentes: Damián Frascarelli, Yefferson Quintana, Nahitan Nandez y Diego Rossi.


Del partido en sí, no mucho para comentar. Fue muy parecido a la ida. Peñarol salió con todo en busca del arco rival, cada vez que atacaba había claro peligro de gol. Presión muy alta, gran vértigo por los costados con un Nicolás Dibble como la gran figura del equipo. En el medio, gran partido de Ángel Rodríguez estando en todos lados, cubriendo todos los espacios y pasando bien el balón.

Pero, ¿qué pasó para quedar afuera? Todo lo anterior no quita el gran problema de este plantel en formación: la falta de gol. Y no se trata con traer a los mejores delanteros de los equipos rivales de la Primera División, o de otros países, porque si no hay un juego de equipo, pasaran los minutos y la individualidad ganará ante el juego colectivo facilitando la tarea defensiva del rival de turno. Lógicamente, no faltará algún despistado que haga la fácil y quiera crucificar a Perg por resbalarse relegando la posición al delantero rival para anotar mano a mano con Guruceaga. Y si ese es el todo el análisis del partido revancha, mejor pasemos de página. 

Más o menos paso eso en los 180 minutos frente a Sportivo Luqueño, queriendo todos resolver por su cuenta, ser el salvador del equipo, pero no logrando el objetivo de anotar en la red y pasar a la siguiente fase. 

Lo malo: estamos totalmente podridos de escuchar siempre el mismo discurso de "apostar a los juveniles", de los puntos que hacen las inferiores del Club cada fin de semana, las promesas aurinegras que integran selecciones nacionales juveniles... para luego ante la mayor renovación del plantel, lejos de cubrir con juveniles y algún buen jugador con experiencia, le hemos matado el hambre a la gran mayoría de cuadros chicos comprando a sus mejores jugadores, firmando suculentos contratos y adquiriendo porcentajes de sus fichas. ¿Cuántos rotundos fracasos como el de Carlos Núñez tendremos esta temporada? Sin ir más lejos, el único jugador en cancha formado en las inferiores del Club era el arquero Guruceaga, y Nandez apenas tuvo minutos en Paraguay mientras en la revancha no jugó. ¿Rossi, ese delantero de gol clave en la final del Uruguayo frente a Plaza Colonia? La miró de afuera.

Y no faltan los oportunistas que salen a hacer política ante el primer fracaso del equipo, que hablan todo el tiempo de como hacer las cosas pero hace años que están en la directiva y se han dedicado a servirle el tesito a Damiani. Mucha hipocresía detestable en varios dirigentes que se hacen llamar opositores. Sigan contratando jugadores hinchas que publican tres pavadas en las redes sociales y excitan a la tribuna, festejen esas contrataciones que logran quitarle al tradicional rival, mientras tanto seguiremos siendo la patética vergüenza de los torneos internacionales perdiendo ante rivales miserables y viviendo de los históricos logros. Sigan haciendo mierda todo. ¿Algún otro hincha que quiera jugar en Peñarol? Manden curriculum, estamos de oferta.

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