11/9/16

Peñarol 0 - 1 Montevideo Wanderers Uruguayo Especial 2016

Peñarol jugó con Gastón Guruceaga, Andrés Rodales, Yefferson Quintana, Maximiliano Perg, Mathías Rodríguez (46′ Alex Silva), Angel Rodríguez, Tomás Costa, Hernán Novick (46′ Nahitan Nández), Nicolás Dibble, Junior Arias (67′ Miguel Murillo) y Gastón Rodríguez. Director técnico: Jorge Da Silva. Suplentes: Damián Frascarelli, Guzmán Pereira, Nicolás Albarracín y Gabriel Avalos.


En el partido anterior pensábamos que el cuerpo técnico liderado por Jorge Da Silva había encontrado el equipo, dado el buen fútbol desplegado de mitad de cancha hacia adelante con la participación de todos los jugadores. Claro, quizás pecamos de ingenuos... y dejamos pasar el detalle de que enfrente teníamos a un equipo que llegó al Campeón del Siglo con la clara intención de defenderse y salir de contra, táctica que transformó la tarde de nuestra defensa y de Guruceaga por demás tranquila. Pero alcazaba con esperar siete días y jugar contra un rival diferente con otra disposición en la cancha para que saliera la peor cara de Peñarol en el campeonato. 

Vimos un equipo totalmente superado, no siendo capaz de adueñarse de la pelota, y ni siquiera de mantenerla y crear peligro una vez conseguida. Wanderers ejerció una eficaz presión en defensa y realizó un partido casi perfecto en la tenencia del balón. Peñarol totalmente desconectado, sin ideas, nulo juego colectivo abusando nuevamente de las individualidades, las cuales tampoco pudieron hacer nada. Esta vez Ángel Rodríguez y Tomás Costa fueron incapaces de imponer su presencia en la mitad de la cancha, Hernán Novick casi ni la tocó, mientras que Dibble y Arias intentaban individualmente sin mayores resultados. Gastón Rodríguez desaparecido. No nos olvidamos de la defensa, nuevamente retocada ante la lesión del brasileño Bressan. De la línea de cuatro, solo Rodales tuvo una tarde aceptable, hasta que lo pasaron para la izquierda y lo superaron con facilidad.

Ahora bien, sin perjuicio de las anteriores menciones, creemos que el rendimiento de Peñarol se justifica por varios factores. En primer lugar, no se puede pretender desarrollar un juego colectivo medianamente aceptable cambiando el equipo cada seis meses, y no es la primera vez que pasa. En este año nos comimos el mismo moco en la Libertadores como en la Sudamericana, dando pena a nivel internacional. 

No es lógico salir a histeriquear por recibir críticas todos los fines de semana. Se critica al cuerpo técnico porque Peñarol no juega a nada, o que algunos cambios durante el partido no fueron aceptables. Pero teniendo presente lo anterior, no recuerdo que el cuerpo técnico le haya parado la moto a los dirigentes en la compra y venta de jugadores. Muy por el contrario, 24 horas de salir Campeón, ya se tenía una lista con más de una decena de jugadores para no renovar contrato, y otra con más de una decena de nombres para incorporar. Esto no es un jueguito de PES para poner y sacar a cualquiera e igualmente ganar... es más que evidente la necesidad de que los jugadores se conozcan mínimamente en la cancha para pretender algo. Ni siquiera fuimos capaces de iniciar un proceso serio con un Clase A como Diego Forlán, eso ya dice mucho.

Tampoco pretendo un proceso como el de Tabarez en la Selección, es inviable a nivel de clubes, pero esta política de armado de plantel nos hace pasar vergüenza contra cualquiera. Para peor, aún jugando mal, terminamos responsabilizando a los jueces por algún fallo en contra, aunque es cierto que no hay uno que supere la línea de la mediocridad extrema.

Tampoco es normal la mala suerte que hemos tenido en defensa. Las lesiones han castigado a la línea de cuatro, lo cual ha hecho imposible que se repita su integración dos partidos, sin perjuicio de la repentina baja de Maximiliano Olivera. 

Tercero y último, resulta más que lamentable que la estabilidad del actual cuerpo técnico dependa de los resultados que obtenga el tradicional rival al día siguiente (otro que da pena en el juego), sin perjuicio de haber comprado jugadores que no precisábamos con la intención de que ellos no se reforzaran. 

Peñarol tiene un plantel con muy buenos jugadores, todos se han destacado de alguna manera en los equipos que defendían en el campeonato pasado. No es que fulanito sea un perro o menganito un pecho frío, en sus equipos jugaban hace tiempo con los mismos jugadores, mientras que acá pretendemos que sean goleadores o pasen por arriba a los rivales sin un trabajo serio. No se sorprendan, seguramente hayan más tropiezos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Datos Personales