23/12/16

Barajar y dar de nuevo, una vez más

En el mundo la mayoría de la gente y las empresas se vanaglorian de aprender de los errores. Algunos tienen la capacidad de recuperarse rápidamente, a otros les cuesta más... en Peñarol parece que nos gusta tropezar con la misma piedra, en el mismo camino, una y otra vez. Es desesperante pero pasan los años, y esa maldita piedra siempre está en el mismo lugar.

¿Precisábamos un nuevo cuerpo técnico? Es probable, Fernando Curutchet puso todo de sí pero fue incapaz de imponer sus decisiones al plantel y subirles la moral para recuperarse dentro del Torneo Uruguayo Especial 2016. También es cierto que los factores externos, llámense mugrosos delincuentes disfrazados de hinchas, condicionaron absolutamente todo, causando pérdida de puntos, partidos a puertas cerradas, suspensión de cancha y partidos. No vivimos en el mundo de fantasía del Ministerio del Interior en donde todo es perfecto y magnífico, todo el mundo ha fracasado en la lucha contra la violencia en el deporte y Peñarol, quien tiene el problema más grande, ha sido el más perjudicado.

Leonardo Ramos, nuevo DT mirasol

Pero hoy no vamos a hablar de eso. Sino que queremos enforcarnos en que, una vez más, se viene una tremenda revolución en el plantel de Peñarol. Nuevamente se irán 8 o 10 jugadores para que lleguen otros 8 o 10. Y no se trata de defender a los que seguramente se irán, sus rendimientos fueron desastrosos y lograron que cualquier cuadrito de media tabla para abajo nos pintara la cara en la cancha, hundiéndonos en la Tabla. El problema es más grande, y aunque los dirigentes actuales cada seis meses desfilan por los medios de prensa diciendo lo que hay que hacer, llega la hora de las decisiones y todo se cocina en la misma casa con los mismos protagonistas. Esa ha sido la realidad de los últimos años, pese a quien le pese.

En fín... muchos fueron los jugadores que utilizaron todo a su alcance para declarar su acérrimo amor a Peñarol para ser fichados, algunos hasta con la osadía de querer cumplir con el sueño de jugar junto a su hermano, o darle un gusto a su familia. También es cierto que en los clubes donde jugaron lo hicieron de muy buena forma, por lo que estábamos tan legitimados a estar ilusionados con el Bicampeonato como para afirmar lo siguiente ahora: TODOS FRACASARON.

Por eso es lógico que hayan muchos que hoy no sean queridos en la institución. Hay varios contratos que se vencen y otros no aunque se buscaría la forma de desprenderse de ellos. En realidad no hay nada confirmado sino más que rumores de prensa y expresión de deseos de los profesionales recién llegados, pero conviene al interés de nuestros lectores informarles quiénes cuentan con grandes chances de no seguir en Peñarol para lo que se viene en el 2017: Damián Frascarelli, Hernán Novick, Carlos Valdez, Miguel Murillo y Maximiliano Rodríguez finalizan sus contratos y se estima que no serían renovados.

A los mencionados debemos agregar a Naithan Nandez y Gastón Guruceada, quienes con contrato vigente tienen grandes posibilidades de ser transferidos al extranjero, recibiendo Peñarol un poco de respiro económico.

Pero hay más. Jugadores con contrato vigente que por diferentes motivos dejaron mucho que desear en la cancha y el nuevo cuerpo técnico no desearía contar con ellos: Nicolás Albarracín, Gastón Rodríguez (tiene ofertas de Brasil), Andrés Rodales, Gianni Rodriguez, Gabriel Ávalos (pretendido en forma de cesión por El Tanque Sisley), Bressan y Tomás Costa (quien ya rescindió su contrato).

Por su parte, además de posibles bajas, Ramos ha hecho público sus deseos para el futuro plantel, quiere un arquero, un lateral izquierdo, dos zagueros centrales, dos volantes y dos puntas. Cristian Rodríguez, Walter Gargano, Sebastián Sosa, Matían Mier... todos nombres que han sonado en todos lados y por lo que se vienen haciendo gestiones. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Datos Personales