20/3/17

Peñarol 3 - 2 Rampla Juniors - Apertura 2017

Peñarol jugó con Gastón Guruceaga, Alex Silva, Ramón Arias, Ronaldo Conceição, Hernán Petryk, Marcel Novick (69′ Lucas Cavallini), Guzmán Pereira (55′ Diego Rossi), Nahitan Nández, Cristian Rodríguez, Junior Arias (55′ Gastón Rodríguez) y Mauricio Affonso. Director técnico: Leonardo Ramos. Suplentes: Kewin Dawson, Maximiliano Perg, Matías Mier y Nicolás Dibble.


¡Qué partido! De infarto. Un final totalmente inesperado, típico del Peñarol de los milagros. Pero vayamos por partes porque no todo fue color de rosas. Desastroso primer tiempo. En otras palabras y sin perjuicio de la entrega de los jugadores que tanto les pedíamos el año pasado, futbolísticamente fue de normal a muy malo... los primeros minutos fueron interesantes, con buenas jugadas por derecha. Primero el Cebolla la cruza de zurda y la pelota pasa cerca, y después Affonso gana por arriba y el arquero alcanza a quedarse con el balón. Pero desde los 15 o 20 minutos hasta el final el partido se estancó en un pozo del que no pudo salir, con una imprecisión en los pases desesperante, de ambos equipos. Tanto Rampla como Peñarol no llegaban a dar el tercer o cuarto pase que ya se la pasaban a un rival. Tremendo. Muchas faltas, mucho tranque, pelotazos... dolor en la vista de ver esa película de terror. Para el bien de todos el primer tiempo terminó 0 a 0, con un necesario descanso para que los DT corrigieran algo.

El segundo tiempo inició sin modificaciones, con un Peñarol totalmente volcado al ataque, mayormente desordenado, buscando desesperadamente el primer gol pero regalando espacios para el contragolpe. Tanto en el primer tiempo como en el complemento se vio una frágil defensa de Peñarol, con un Ronaldo totalmente perdido en su posición, nervioso, que ganaba en el área rival pero perdía en la propia, y con otro mal partido de Alex Silva. En realidad, apenas se salva Arias de la crítica, y eso que Rampla atacó poco. Aún así, llegó el gol del rival y Ramos metió mano en el equipo, dándole ingreso a Gastón y Rossi. Peñarol estaba necesitado de generación de juego... sin embargo, en dos jugadas Gastón vio la roja y dejó al equipo con 10. Igualmente Peñarol siguió dominando en el terreno y en uno de los tantos centros al área, el despeje le queda a Marcel Novick, quien se queda con el balón, se saca la marca de encima y de derecha anota el empate. Fue lo último del volante, dado que Ramos lo sacó para darle ingreso a otro centrodelantero: Lucas Cavallini. 

Quedaban 20 minutos, mucho tiempo para que Peñarol lo diera vuelta... pero nuevamente Rampla se puso en ventaja (Ronaldo pierde al delantero rival). Iban 79 minutos y Peñarol tenía que hacer dos goles. Aún sin ideas y con mucho desorden se siguió atacando, llenando el área de Rampla de centros para Affonso y Cavallini, pero la zaga rival las venía sacando todas. Hasta que en los descuentos Affonso logra conectar uno de los envíos al área y anota de cabeza el empate. 2 a 2 a los 92 minutos. Se habían agregado 5 más. Sacó Rampla y en lugar de mantener el balón, lanzaron el mismo al arco de Guruceaga esperando que el Juez lo terminara... y Peñarol consiguió el balón para tener la última. Y la última llegó en los pies del Cebolla, quien domina y se mete en el área, mete el balón al medio y Affonso (en posición adelantada) anota el tercero. LOCURA. Peñarol lo daba vuelta en el final. 


Es verdad que Peñarol necesita mejorar mucho con la pelota para mantener serias posibilidades de ser Campeón. También que aunque Ramos le dio descanso a algunos jugadores se notó la falta de fútbol de Ronaldo, aunque no fue el único culpable de la desorganización general. Y por supuesto, el grave error del línea en no inhabilitar a Affonso en la jugada del tercer gol. AHORA BIEN, resulta por demás gracioso a toda la manga de hipócritas que salieron totalmente indignados por dicha jugada. Ese conglomerado de demagogos que no demoran en despotricar contra Peñarol (juegue mal, bien, con errores a favor o cuando se queja por errores de los árbitros en contra) en cuanto tema se les ocurra... pero que mantienen su línea cuando a Nacional le cobran penales todos los partidos y más de la mitad de ellos, NO LO SON. Tampoco se ofenden cuando el mismo arbitraje perjudica a Peñarol con la no sanción de penales absolutamente claros (sin ir más lejos, el codazo en la cara de Pallas contra Cavallini). 

Periodistas, técnicos y dirigentes que salen con la bandera de la moralidad cuando con el error arbitral es en beneficio de Peñarol. ¿Estafa? ¿despojo? ¿vergüenza? Pero ¿no eran humanos? ¿acaso no decían que pueden equivocarse? Cuando benefician a Nacional son humanos pero cuando benefician a Peñarol son unos chorros estafadores... linda dualidad de criterios para tirarla por el inodoro. ¿No se quedaron maravillados con la victoria del Barcelona ante el PSG, en donde hubo un claro invento de Suarez que el árbitro compró y sancionó penal (no fue lo único)? ¿Y qué sucedería si el jueves Uruguay le gana a Brasil de la misma forma que Peñarol venció a Rampla? ¿y si en vez de ganar, perdemos de esa forma? Así que opinan como periodistas y como hinchas fanáticos cuando les conviene... entonces ¿por qué nos critican a nosotros los hinchas de Peñarol cuando criticamos al arbitraje? A todos ellos, falsos moralistas... CÁLLENSE LA BOCA. Solo Peñarol más 14 equipos de Primera División y toda la B y C del fútbol uruguayo pueden quejarse, legítimamente del arbitraje, el equipo restante ya cuenta con buenos representantes para hacer los mandados. 

Ganó Peñarol. 3 puntos más para la tabla. Pero jugó mal, bastante mal, sufriendo con un rival de mitad de tabla para abajo, cosa que no puede pasar si se pretende llegar lejos en la Copa o salir Campeón Uruguayo. Hay que mejorar, y mucho.

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