13/4/17

Palmeiras 3 - 2 Peñarol - Copa Libertadores 2017

Peñarol jugó con Gastón Guruceaga, Hernán Petryk, Yeferson Quintana, Ramón Arias, Lucas Hernández; Nahitan Nández, Marcel Novick (58′ Gastón Rodríguez), Guzmán Pereira, Cristian Rodríguez, Mauricio Affonso (88′ Maximiliano Perg) y Junior Arias (82′ Angel Rodríguez). Director técnico: Leonardo Ramos. Suplentes: Kevin Dawson, Alex Silva, Matías Mier y Diego Rossi.

Los dirigidos por Leo Ramos sorprendieron a propios y ajenos con una propuesta muy agresiva (bien entendida) con mucha presión y firmeza en la marca, ritmo que mantuvo durante todo el primer tiempo. No solo Junior Arias y Affonso encimaban la salida del rival, en varios pasajes se vio el equipo completo de Peñarol en campo rival, las líneas bien adelantadas, no dejando jugar al Palmeiras y provocando que lanzaran el balón hacia las bandas y lo perdieran. Eso en defensa. En ataque el equipo le costó concretar sus llegadas, erró en el último pase o en la definición, pero cada vez que llegaba daba la sensación de que el gol estaba cerca. Hasta que a los 32' por medio de un centro de corner, Ramón Arias con un duro golpe de cabeza anotó el primero, poniendo en ventaja en forma merecida al conjunto mirasol. Palmeiras acusó el golpe del gol y le costó reaccionar, tanto que tuvo una tímida llegada en el final del primer tiempo, mediante tiro libre, pero la pelota se fue alta.


Para el complemento, todo cambió. Palmeiras simuló lo hecho por Peñarol y lo ahogó, de tal manera, que en 5 minutos había dado vuelta el resultado. Como que se les fue el susto por un ratito y se acordaron de jugar... y se pusieron 2 a 1. Ante tal superioridad y poco peso en ofensiva, Leo Ramos manda a la cancha a Gastón Rodríguez por Novick, quien fue incontrolable para la defensa brasileña. Los encaró a todos y estuvo varias veces cerca de encontrar el empate. Hasta que en una jugada de pelota quieta, centro al área que cabecea Quintana, y en el segundo palo Gastón anota el empate. Ahora sí el resultado era sumamente justo con el trámite, porque aunque Peñarol había dominado por completo el primer tiempo, Palmeiras fue muy arrollador al comienzo de los segundos 45' hasta que encontraron el segundo, luego se quedaron.


Nuevamente Palmeiras lanzado al ataque y Peñarol agazapado esperando la oportunidad para concretar otro gol de contra golpe. Ramos le dio ingreso a Perg y Ángel Rodríguez para darle más firmeza a la defensa y cerrar el partido. El rival había perdido el control y, aún con mucha desorganización, era muy peligroso. En una jugada de tiro libre a los 90', Dudu (capitán del Palmeiras) perdió los estribos ante el esfuerzo de Lucas Hernandez de molestar la ejecución de tiro libre, le dijo de todo al juez, y éste lo expulsó. Pero, lamentablemente, en una desafortunada jugada de corner, Palmeiras consiguió el tercer tanto que le dio la victoria en la hora, a los 99' de juego. 

¿99' de juego? Si señor, usted no leyó mal, estamos en una edición de Copa Libertadores donde en los partidos que Palmeiras sea local, el encuentro se juega hasta que el local anote el gol de la victoria. Le pasó a Jorge Wilstermann, y ahora a Peñarol. Pero no fue el único despropósito de, seguro, el peor árbitro de Ecuador, Roddy Zambrano. Fue demasiado severo con las faltas de Peñarol (amonestó a más de medio cuadro) cuando la cantidad y violencia de las infracciones fue sumamente pareja, en una demostración de doble criterio digno de una absoluta incompetencia. Se podrán discutir fallos en el medio de la cancha, a favor y en contra, tarjetas bien o mal sacadas... pero la vergüenza mayúscula de este nefasto personaje fue sin dudas a la hora de definir el tiempo extra. Añadió 5 minutos... y en los descuentos fue cuando el partido estuvo parado, pero jamás señaló más tiempo extra, por lo que nadie sabía hasta que minuto se jugaría el partido. Hasta que nos enteramos de la peor manera: se jugó hasta que el Palmeiras anotara el gol de la victoria. Un verdadero despojo.

Rendimientos a destacar: Nandez como siempre, llevando el equipo arriba, con una exuberancia física realmente admirable. Yefferson Quintana fue dueño y patrón del fondo de Peñarol, controlando todos los balones aéreos que debió disputar con un rival, y con una personalidad poco vista en un jugador de 20 años. Parece difícil que pierda la titularidad. Destacable lo hecho por el Cebolla y Guzmán en el primer tiempo, y las veloces corridas de Gastón Rodríguez en el complemento.

Tranquilo Peñarol, jugando de esta manera todos los partidos enderezaremos el rumbo y lograremos el objetivo. Ahora debemos conseguir la victoria frente a Palmeiras y Jorge Wilstermann en el Campeón del Siglo, y conseguir puntos en Argentina frente a Atlético Tucumán. No es imposible. Se puede.

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