5/5/17

¿Otro año para el olvido?

Complicado momento el de Peñarol. Fíjese... siendo el único invicto del Torneo Apertura 2017 se despidió de la lucha por ganarlo ante tanto empate conseguido relativizándose, justamente, este "gran logro". Mientras que a nivel internacional, con una nueva organización en los torneos continentales (como destacado, el tercero de cada grupo clasifica a la Copa Sudamericana próxima), con la derrota del martes pasado frente a Atlético Tucuman y la victoria de Jorge Wilstermann frente a Palmeiras, Peñarol se ha quedado sin ninguna actividad internacional hasta, por lo menos, el año que viene. 

Francamente lamentable. ¿Qué fallo? Tenemos tres patas para analizar: jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. El año pasado terminamos en puestos descenso... por lo que la vara para analizar a este plantel está bastante baja. 

Evidentemente una mejoría, aunque mínima, hubo. El rendimiento del equipo en el Uruguayo Especial 2016 fue de las cosas más vergonzosas que se hayan podido ver. Peñarol no solo perdía con cualquier equipo, ni siquiera se notaba una mínima rebeldía de los jugadores en revertir la situación, cada fin de semana era la misma historia. Y para colmo de males, fueron los mugrientos delincuentes en las Tribunas que ocasionaron suspensiones y multas a troche y moche

Para este año se contrató a Leonardo Ramos como nuevo entrenador de Peñarol, con toda la intención de que el equipo creciera en juego, pero sobretodo, en rebeldía. Bueno... no se ganó un solo amistoso en toda la pretemporada y en vario de ellos terminó en piñata. "Porque el que no mete no juega conmigo".

Empezó el presente Apertura y Peñarol arrancó con un contundente 4 a 0 frente a El Tanque Sisley, en el Estadio Campeón del Siglo, en una tarde para el olvido en cuanto al clima. El equipo ilusionó a todos por el rendimiento colectivo pero también en la respuesta física de los jugadores. Peñarol era otro. Pero pasaron los partidos y aunque Peñarol continúa sin perder en lo local, progresivamente se calló en un pozo donde cada vez se jugó peor. Sumado a eso y con toda la intención de consolidar un equipo titular, Ramos se afianzó en once jugadores casado con un sistema táctico que no da resultados y que tiene rendimientos individuales muy malos. 

Recordamos que al momento de armar al plantel, se priorizaron jugadores jóvenes y veloces por las bandas en perjuicios de aquellos con buen pie, los clásicos enganches, aquellos capaces de organizar el juego, poner paños fríos al partido y meter un pase de gol. Hoy Peñarol es un rejunte de jugadores rápidos que agacha la cabeza y quiere llevarse a todo el mundo por delante, y cuando se dan cuenta que no pueden hacerlo, abusan del centro frontal para Affonso o Cavallini, o lisa y llanamente, el que esté.

Hasta ahora hemos hablado del cuerpo técnico y jugadores. Y los dirigentes? Otra de las patas del problema, la única que no ha cambiado en todos estos años. Es verdad, han complacido al cuerpo técnico en tanto y cuanto les ha pedido, por lo que pareciera que no tendrían ninguna culpa. Pero la tienen, Por supuesto, En la medida, por ejemplo, de convertir todos los problemas de Peñarol en un conventillo en los medios de comunicación cuando lo mejor es solucionarlos encerrados en un cuarto. Ahora en año electoral, todos tienen la varita mágica para transformar a Peñarol, tienen todas las soluciones. No nos daría la vida para repasar a los candidatos con promesas que luego de perder en las elecciones, se van para la casa como nene encaprichado y espera el momento malo de Peñarol para armar bardo desde afuera.

Tampoco existe una política deportiva en Peñarol. Llega un técnico y hace y deshace cuanto le place, hecha a todos los referentes por "viejos que no pueden correr" y traen 7 o 10 jugadores jóvenes que se asustan ante la primer puteada de la tribuna. Pasan de un semestre con jugadores de buen pie que intentan jugar fútbol por bajo, a loquitos rápidos que corren con la pelota sin idea de nada. Contratan goleadores de cuadros chicos con la esperanza de que los hagan en Peñarol relegando a goleadores en las inferiores de Peñarol destacarse en cuadros chicos. ¿Cuál es la necesidad de apostar a los juveniles del Club si después son relegados en perjuicios de jugadores de otros equipos? Sobran los ejemplos...


¿Mal año? Todavía queda en Intermedio y el Clausura... pero ha empezado de la peor manera, con una nueva vergüenza a nivel internacional y con la definición de un nuevo Torneo corto que veremos, nuevamente, desde afuera. ¿Que Ramos le devolvió la mística a Peñarol? DE NINGUNA MANERA, Peñarol es sinónimo de Campeón, de ganar cualquier cosa que juegue, de levantarse pensando en ganar, vivir el día con ganar en la cabeza e irse a la cama con la palabra "triunfo" en la cabeza. De ganar jugando bien, regular o mal, al inicio o al final del partido, pero ganar. Eso es mística de Peñarol. Muy por el contrario, en partidos relevantes, los hemos empatados (clásico frente a Nacional) o incluso perdido (Palemiras en Brasil) en los últimos minutos. Nada más lejano a la mística de Peñarol.

Seguramente nos hayamos quedado corto con el análisis de ciertos hechos que marcaron este penoso desenlace, y aún quedan siete meses para concluir que sea otro año para el olvido... y aunque el hincha de Peñarol siempre va a estar, es momento de devolverle tanta pasión y apoyo con triunfos. De callarse la boca, dejar de vender humo en pavadas, y ganar, ganar y después de todo, ganar. 

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